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La importancia de la salud mental en la familia

Por Mg. Maritha Jaramillo, psicóloga clínica · lectura de 5 minutos

Una familia camina de la mano bajo jacarandás en flor

Desde el enfoque sistémico, la familia no es una suma de personas: es un sistema donde lo que le pasa a uno afecta a todos. Cuando un hijo tiene dificultades en el colegio, cuando una pareja atraviesa una crisis, cuando un abuelo enferma, el sistema entero se reorganiza. Por eso cuidar la salud mental de la familia es cuidar la de cada uno de sus miembros.

Qué es una familia emocionalmente saludable

No es una familia sin conflictos. Es una familia que puede atravesarlos. Algunas características que veo en las familias que funcionan bien: se puede hablar de lo que se siente sin ser castigado por ello; los roles son claros pero flexibles; los adultos regulan sus propias emociones antes de reaccionar; hay momentos de encuentro que no dependen de las obligaciones; y los problemas se nombran en lugar de esconderse.

Señales de que la familia necesita apoyo

  • Las mismas discusiones se repiten sin llegar a ningún lado.
  • Un miembro carga con el «rol de problema» y todo gira alrededor de él.
  • Los hijos presentan cambios de conducta, ansiedad o bajo rendimiento sin causa aparente.
  • Hay silencios largos sobre temas importantes: una pérdida, una separación, una enfermedad.
  • Los adultos sienten que ya no saben cómo llegar a sus hijos.

Cómo fortalecer el bienestar familiar

Comunicación que escucha. La mayoría de los conflictos familiares no son por falta de comunicación, sino por exceso de comunicación que no escucha. Practicar la escucha activa (repetir lo que entendí antes de responder) cambia el clima de una casa.

Rituales de encuentro. Una comida sin pantallas, una caminata el domingo, un rato de juego con los más pequeños. Los rituales sostienen el vínculo cuando las palabras no alcanzan.

Adultos que se cuidan. Un padre o una madre con ansiedad o depresión no atendida afecta a todo el sistema. Pedir ayuda para uno mismo es, muchas veces, la mejor intervención familiar.

La terapia familiar

En las sesiones familiares trabajamos con todos los miembros juntos y, cuando hace falta, de forma individual. El objetivo no es encontrar culpables, sino entender cómo funciona el sistema y qué puede cambiar para que todos estén mejor. Es un proceso que fortalece la comunicación, resuelve conflictos acumulados y construye resiliencia para enfrentar lo que venga.

¿Te reconoces en algo de lo que leíste? No es necesario estar en crisis para buscar ayuda. Escríbeme y conversamos sobre lo que estás viviendo.

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